
El pasado 31 de enero, el Vaticano vivió un acontecimiento histórico para la Iglesia en América Latina: la bendición en los Jardines Vaticanos de una imagen dedicada a Santa Rosa de Lima, la primera santa de América. Junto a la imagen se inauguró también un mosaico mariano, cuya realización fue confiada por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco.

Los Heraldos del Evangelio del Perú participaron con enorme alegría en esta jornada, uniendo su oración y testimonio a la celebración, que resalta la riqueza espiritual de nuestro país. Santa Rosa fue y es invocada como un modelo de Fe, de generosa entrega y de oración, mientras que las advocaciones como la Virgen de Chapi, Virgen de la Puerta, Virgen de Cocharcas, Virgen de la Candelaria, Virgen de la Merced entre otras, fueron presentadas como signos vivos del profundo espíritu mariano que anima al pueblo peruano.

La ceremonia reunió a autoridades eclesiásticas y representantes de la comunidad peruana. Para los Heraldos del Evangelio, estar presentes en este acto significa el reafirmar su misión de evangelizar bajo el manto de María, nuestra disposición al sacrificio y esfuerzos en trabajar por el apostolado, así fortalecer los lazos de comunión con la Santa Iglesia.
Este espacio en los Jardines Vaticanos es un símbolo de gratitud y esperanza: muestra cómo la devoción mariana en el Perú se convierte en un puente espiritual que une culturas y corazones en torno a Nuestro Divino Redentor.
El mes de enero fue muy gratificante para la delegación peruana de los Heraldos del Evangelio en sus encuentros con el Santo Padre León XIV en Roma. En la fotografía vemos el saludo que tuvieron el R. P. José Mario Da Silva EP y el R. P, Jorge Jordán EP en los Jardines del Vaticano, con ocasión de la bendición de la Imagen de Santa Rosa y del mosaico de advocaciones marianas del Perú.

